¿Cómo ser cazador? Pasos a seguir para ahorrar tiempo y dinero

En este artículo os contamos los pasos a seguir para ahorrar tiempo y dinero en el reto de cómo ser cazador.

En primer lugar, debemos mentalizarnos que nos queda un largo y arduo camino por delante hasta que realmente podamos salir al campo con nuestra escopeta al hombro. Pero todo llega.

¿Por dónde empezamos?

Licencia de armas

En primer lugar, debemos tener claro si cazaremos con rifle, para lo cual necesitaremos obtener la licencia de armas de tipo D, o únicamente con escopeta, supuesto en el que exclusivamente solicitaremos la de tipo E.

En ambos casos, deberemos someternos a las mismas pruebas de capacitación, que son determinadas por el Ministerio del Interior. Tendremos que superar dos exámenes, uno teórico y otro práctico.

La prueba teórica versa sobre el conocimiento de las armas y el Reglamento de Armas. Se trata de un test de 20 preguntas que debemos responder en 20 minutos. Lo aprobaremos si contestamos correctamente al menos 16 de las 20 preguntas de las que consta el ejercicio. Se puede descargar el temario oficial de la siguiente página web: www.guardiacivil.es

Para poder realizar la prueba práctica será necesario haber aprobado la teórica, para lo cual dispondremos de seis meses desde la superación del examen teórico.

El práctico se realizará en campos, polígonos o galerías de tiro legalmente autorizados y tiene por objeto comprobar la habilidad del cazador en el manejo y utilización de las armas. Una vez superada la prueba teórica, la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil nos comunicará por escrito el día, la hora y el lugar designado para la ejecución del examen práctico.

¿Qué armas utilizaremos para su realización?

Pues, evidentemente, las que ampare la licencia que hayamos solicitado y que puede ser propiedad de un centro de formación o de una persona provista de la correspondiente licencia (amigo, familiar…), que deberá acompañarnos presencialmente en ese día hasta la galería de tiro. Otra opción, en el caso de que no podamos contar con un arma prestada para la realización de la prueba, sería que la propia Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil nos proveyese de una, para lo cual deberíamos comunicárselo anticipadamente.

¿En qué consiste la prueba de cómo ser cazador?

Deberemos cargar correctamente el arma, apuntar y disparar cinco tiros a una diana de 50 centímetros de diámetro situada a 25 metros de la línea de tiro. Para superarla, deberemos obtener al menos un plomeo suficiente (para el caso de las escopetas) o un impacto (en el supuesto de los rifles) en la diana.

¿A quién solicitamos la participación en las pruebas de capacitación?

Pues ante la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil correspondiente a nuestro domicilio. Allí nos facilitarán un modelo, cuya presentación nos dará derecho a participar en tres convocatorias para la realización de las pruebas.

Entre convocatorias de un mismo expediente individual de solicitud no deberán transcurrir más de tres meses, salvo casos de enfermedad u otros excepcionales debidamente justificados ante la Intervención de Armas y Explosivos.

Para poder participar en la realización de estas pruebas deberemos pagar antes la tasa correspondiente: 92,24 €. Además, de 11,23 € para la posterior expedición de ambas licencias: en el caso de la licencia E y 14,97 € para la D. A parte hay que superar un examen médico cuyo coste está alrededor de 50 €.

El seguro de responsabilidad civil 

El seguro del cazador cubre nuestra posible responsabilidad civil. La ley establece la obligación de todo cazador de contratar un seguro que cubra la obligación de indemnizar los daños causados a las personas con ocasión del ejercicio de la actividad cinegética.

En la actualidad, el límite legal de indemnización por responsabilidad civil obligatoria es de 90.151,82 € por víctima en caso de un siniestro de caza. No obstante, y una vez cubierta la responsabilidad civil obligatoria, es conveniente contratar, siempre opcionalmente, un seguro de responsabilidad civil voluntaria ampliando las coberturas y que incluya no solo daños personales sino también materiales y por perjuicios consecutivos directos causados involuntariamente a terceros durante la práctica de la actividad cinegética. Su precio será dependiendo de las coberturas que contratemos, pero estará alrededor de los 15 o 20 € anuales.

La licencia de caza

La licencia de caza es el permiso que nos autorizará a practicar la caza en una o varias comunidades autónomas. Se solicita y tramita a través de la delegación o de los servicios periféricos de la Consejería de Medio Ambiente de la región en cuestión.

¿Qué necesitamos para obtenerla?

Pues, en primer lugar, aportar el justificante de pago del seguro de responsabilidad civil obligatorio que hayamos contratado, además del DNI. También deberemos abonar previamente la correspondiente tasa.

El varias comunidades autónomas, concretamente Galicia, Asturias, Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura, Castilla y León, y Madrid, firmaron un convenio de colaboración que permite a los cazadores practicar la actividad cinegética en estas siete regiones con un único documento, la licencia interautonómica.

El coste de la licencia interautonómica es de 70 € en concepto de pago de tasa, que podremos efectuar mediante cumplimentación y entrega del modelo o formulario de pago correspondiente o, en caso de tramitación por Internet, utilizando el servicio de banca electrónica con cargo en cuenta de alguna de las entidades colaboradoras. La tasa anual depende de cada región.

La adqusición de un arma

En primer lugar, deberemos acudir a una armería para comprarnos una nueva. La oferta en escopetas es muy amplia: semiautomáticas, superpuestas, yuxtapuestas… Su precio es muy variado, aquí os dejamos el enlace a la sección de escopetas de nuestra página web https://www.spycenter.es/categoria/armeria/escopetas/

Por último, para poder empezar a cazar, una opción interesante para el cazador en ciernes es apuntarse a una de las muchas asociaciones de cazadores que operan en nuestro país.